A los 18 años, en una conclusión de un trabajo práctico de filosofía que nunca entregué, había escrito lo que sigue abajo. El tema era la vida y la muerte. Pero, la vida sobre todo.
"Me da miedo crecer. Me aterra pensar que cada vez soy un poco más grande, que ya en el camino de la vida voy a tener que ir siguiéndolo SOLA. Yo sola adelante. Sin gente que me de la mano para ayudarme a avanzar. Esas personas que me daban la mano, ahora empiezan a correrse para atrás. No para ayudarme a caminar, si no para darme todos esos empujones que necesite para seguir. Para seguir hasta el final. Después YO voy a ser la que ayude a caminar a alguien. Quizás a mis hijos, sobrinos, hermanos, o por qué no a amigos que estén más adelante o detrás de mi.
Ahora, después de escribir esto retrocedo a dos frases que dije:
"Me da miedo crecer"
"Para seguir hasta el final"
Parecen frases que apuntan a dos cosas totalmente diferentes, pero no. Apuntan a lo mismo, las dos tienen que ver con algo : la muerte.
¿A mí, por que me da miedo crecer? Por que en el fondo de vez en cuando suelo pensar: un día más, un día menos de vida. Un día más, un día menos.
Seguramente al igual que yo, hay muchas personas a las que le da miedo la muerte. Muchos pensamos: ¿Y si muero y no llego a despedirme de la gente que quiero? ¿O no pude terminar mis proyectos?
Después de plantearme eso llegué a esta conclusión:
No hay que tener miedo por no "llegar a despedirse de nuestros seres queridos"; uno siempre los despide. No con un "chau" o un "adiós", sino con una mirada, un gesto, un abrazo, o sólo con pensarlas.
No debemos pensar al correr del tiempo como "un día más, un día menos de vida". Es "un día más!" Un día más en el que podemos disfrutar el mejor regalo que nos pudieron haber dado.
Tampoco debe existir el miedo por no poder terminar los proyectos. Un filósofo dijo "LA VIDA ES UN PROYECTO", y dentro de él ha muchísimos otros, pero debemos encargarnos de cumplir todos los que podamos, todas las metas que nos propongamos; para poder realizarnos nosotros mismos.
[...]
La vida es el "regalo de cumpleaños" más hermoso y brillante que se nos dio. Al tener vida podemos brillar, tener luz propia, una luz interior. Gracias a la vida hoy puedo escribir esto, y vos leerlo.
Todo gracias a esta pequeña gran palabra de dos sílabas "VI-DA". Por eso elegí este tema. Por que sin ella no existiría ninguna sensación ni emoción. Ni los miedos, ni la felicidad, ni la angustia, nada.
¿Y la muerte?
Platón dice que la vida es un entrenamiento para la muerte.
Yo no opino lo mismo.
La vida no es un entrenamiento, y menos para la muerte. Por la simple razón de que si no existiera la vida, no existiría la muerte. La vida podría seguir sin la muerte, seriamos seres "inmortales" ¿Pero la muerte sin la vida?.
[...]
Al terminar de escribir y releer todo otra vez, modifico algo que escribí al principio de todo:
"Se que no vimos mucho éstos temas concretamente"
Por:
"Uno de estos temas lo vimos siempre, todos los días" (La vida).
Karen.